El secreto detrás del gratin de pates que ensalza a los chefs

El gratin de pates es un clásico de la cocina que, a pesar de su simplicidad, puede resultar sorprendentemente desafiante de preparar. Sin embargo, con unas pocas herramientas básicas y algunas técnicas sencillas, es posible crear una versión sublime de este plato familiar.

La clave está en los ingredientes

Para empezar, es fundamental elegir los ingredientes adecuados. Las pâtes cortas, como penne, coquillettes o fusilli, se prestan mejor a una cocción uniforme y conservan su textura al horno. Un queso fundente, como emmental o comté, aporta una croûte dorada deliciosa, mientras que la crema o la béchamel proporcionan la base onctuosa necesaria para unir todos los elementos.

Preparación sencilla, resultados exquisitos

Preparación sencilla, resultados exquisitos

Una vez tienen los ingredientes, la preparación es más cuestión de técnica que de tiempo. Comienzan cocinando las pâtes al dente, para luego escurrirlas y mezclarlas con un poco de aceite para evitar que se peguen. La crema o la béchamel se preparan aparte y se unen con las pâtes, el queso y cualquier otros ingredientes adicionales que deseen incluir, como verduras o jamón.

Al final, todo se reúne en un platillo y se cubre con más queso, antes de meterlo al horno hasta que la superficie esté bien dorada. Con estas simples etapas, pueden disfrutar de un platillo rico, bien combinado y deliciosamente fondante.